Cúrcuma. Calma dolores articulares y musculares

La inflamación es la epidemia más común entre la sociedad actual y es la causa de la degeneración de nuestras células. De aquí viene la importancia de seguir una alimentación y un estilo de vida antiinflamatorios. La cúrcuma es una raíz con un poder antiinflamatorio tan potente como el ibuprofeno, con la diferencia de que no nos deja ningún residuo tóxico ni efectos secundarios.

La curcumina, el pigmento principal que le da el color amarillo-anaranjado, le otorga sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y estabilizadoras, antioxidantes y estabilizadoras de los niveles de azúcar en sangre.

También es conocida por sus propiedades protectoras cardiovasculares, hepáticas, digestivas y anticancerígenas. Mejora el flujo de la sangre, lo que reduce la inflamación del cerebro, potencia una capacidad de cognición más aguda y nos protege contra demencias, alzheimer, parkinson y otros trastornos neurodegenerativos. A nivel tópico, acelera la cicatrización de heridas y quemaduras y reduce los síntomas de afecciones de la piel como la psoriasis y el eccema.

La cúrcuma es uno de los ingredientes principales del curry; es muy buena para condimentar platos y es muy recomendable agregarla a zumos y batidos, ya sea media cucharadita en polvo o un trocito de raíz exprimida o batida con el resto de los ingredientes.